Breve Descripción de lo que Significa la Pérdida y la Aflicción
Fundamentos
"Todos pueden superar el dolor, excepto quien lo tiene."
- William Shakespeare
Cuando la gente está de luto, podemos asumir que recientemente han sufrido por la muerte de un ser querido. Pero de hecho, la gente está de "luto" por muchas cosas, aparte de la muerte de alguien:
- El fin de una relación
- La pérdida de un trabajo
- Un deterioro en la salud
- La pérdida de algo importante, como una casa o una reliquia familiar
- Cambios en las estructuras de nuestras familias o nuestras vidas
- La ausencia prolongada de alguien amado
El luto puede empezar anticipando una pérdida que está por suceder, durante o después de una pérdida, o muchos años después. No hay un momento correcto o incorrecto para empezar el luto. Las personas lo inician de acuerdo con sus personalidades y sus estilos únicos de tratar con la vida, y pueden lamentarse por unas cuantas semanas, un mes o muchos meses.
El proceso de llorar a alguien incluye cambios físicos, algunos de los cuales podrían ser malinterpretados como síntomas de una enfermedad física:
- Fatiga o trastornos del sueño
- Llanto
- Pesadillas
- Dolores del cuerpo o temblor
- Pérdida del apetito
- Mareos o dolores de cabeza
- Ganancia o pérdida de peso
- Opresión en el pecho o la garganta
- Náusea o dolor de estómago
Consejos clave
Consejo clave 1
Escriba sobre su aflicción y sobre la persona o las circunstancias por las que usted está llorando. Describa lo que ha perdido y cómo se siente al respecto. Exprese su aflicción y dolor y conmemore la persona o el objeto que ha perdido. Si quiere nunca enseñe este escrito a nadie; ese no es el objetivo. Hacer esto puede ayudarle a través del proceso de sanación, incluso si nunca vuelve a leer tal escrito.
Llevar un diario o libro de recuerdos puede ayudarle también. Reúna fotografías, objetos y otras cosas que le recuerden a la persona o la cosa por la que llora. Estas cosas pueden ayudarle a recordar, algo que quizá desee hacer ocasionalmente -incluso después de haberse recuperado. De hecho, uno de los signos de estar sobrellevando con éxito el dolor es poder contar historias sobre la persona que usted perdió y, en vez de afligirse por esto, ser capaz de sonreír a causa de recuerdos gratos.
Consejo clave 2
Tómese un día libre del luto, una vez que usted esté listo para ello. Dése permiso para disfrutar el día, sin sentirse culpable. No significará que usted se ha olvidado de su pérdida. Usted simplemente está tratando de recuperar su vida y seguir adelante.
Consejo clave 3
Vuelva a pensar en el futuro. Haga planes; aunque sean sólo para el siguiente día. Gradualmente, usted será capaz de pensar sobre qué es lo que quiere hacer la siguiente semana o el siguiente mes. Piense establecer nuevas metas o retomar cosas que dejó inconclusas y que aún importan.
Información específica
La aflicción es el tipo más profundo de sufrimiento. La provoca una terrible pérdida, desgracia o desastre. El luto nos permite expresar por lo menos una porción de nuestro dolor, y es una parte importante y normal de una vida saludable.
Dos personas no sobrellevarán una pérdida exactamente de la misma forma. Sin embargo, la investigadora Dra. Elizabeth Kubler-Ross creó un modelo del proceso de luto que ella cree que describe la experiencia de muchas personas, y que involucra algunas o todas las siguientes cinco etapas. No todos pasan por estas etapas en el mismo orden, pero esta parece ser la ruta más común:
Etapa 1: Negación
La negación suele ser la primera línea de defensa, pero dura poco. Durante esta etapa, la gente puede decir o pensar cosas como "Esto no me está pasando" o "Esto es una pesadilla; quiero despertar y que todo esto se haya ido." Pensamientos como estos actúan como amortiguadores y le permiten a la gente tener tiempo para componerse. No obstante, las personas dolidas probablemente no pueden aún entender por completo lo que acaba de pasar. Así que, si no muestran emociones fuertes, no es un signo de indiferencia. Es un signo de no ser capaz de creer lo que está pasando.
Etapa 2: Ira
En esta etapa, la gente dolida busca a alguien o algo qué culpar: El trabajo del esposo fallecido, un jefe, doctor o quien sea. Los dolidos están seguros que la muerte no debió haber pasado; que alguien es responsable (y que quizá alguien debería ser castigado). A veces, alguien es verdaderamente responsable, tal como un conductor borracho que mata a un peatón. Pero a veces se trata de algo irracional. ("Si hubiera tenido un mejor doctor, su cáncer de pulmón hubiera sido curado.") En ocasiones, la gente culpa a Dios o al destino. Estas son reacciones que se comprenden, pero en la mayoría de los casos, sirven muy poco o nada.
Etapa 3: Negociación y culpa
Usamos esta etapa para "hacer tratos" con Dios, el destino, los médicos o quien sea que creamos que pueda cambiar las circunstancias de nuestra aflicción. "Cura el cáncer de mi esposa y jamás volveré a hacer trampa con mis impuestos," puede decir un esposo dolido, pretendiendo que tiene el poder para hacer algo, lo que sea, con tal de curar a su esposa. Sentirnos culpables también nos da el sentimiento de que en verdad tenemos algún control sobre el resultado. Si somos culpables de causar esta catástrofe, entonces deberíamos ser capaces de corregir las cosas.
Etapa 4: Depresión
Cuando todas las defensas de las primeras tres etapas ya no protegen los sentimientos de las personas, estas empiezan a sentir un dolor profundo, lo suficiente para deprimirse. Por más difícil que pueda ponerse este periodo, es un signo de que los dolidos están enfrentándose a la realidad y, con el apoyo de otros, serán capaces de seguir adelante con sus vidas.
Etapa 5: Aceptación
En esta etapa final, la gente está dispuesta a aceptar su pérdida; y bien lo puede hacer. Ahora puede empezar a perdonarse a sí misma y a quien sea que "culpe", correcta o incorrectamente, por las pérdidas que haya sufrido. Las personas que llegan a esta etapa, con frecuencia vuelven a una o más de las etapas pasadas de la aflicción, mientras sobrellevan cada vez con más fuerza sus pérdidas.
Por ejemplo, muchas personas experimentan repentinos ataques de aflicción, incluso años después de sus pérdidas, al verse de pronto frente a vívidos recordatorios del ser querido fallecido. Tener ataques no significa que las personas hayan anulado todo el trabajo que les costó recuperarse. Los ataques de aflicción usualmente se van rápido, pero pueden ser muy angustiantes.
Aunque estas cinco etapas parezcan una fórmula, de hecho, la gente no siempre las experimenta de la misma manera. Usted puede descubrir que experimenta estas etapas en un orden diferente, o que usted pasa por una o más etapas más de una vez. No existe un tiempo típicamente establecido para el inicio de cada etapa o para el término del proceso de aflicción.
Preguntas frecuentes
Mi padre murió hace varios meses. Todos los miembros de la familia lo extrañamos terriblemente, pero mi madre no parece capaz de terminar de dolerse. Se queda en el estudio durante casi todo el día, casi no sale y rara vez habla con alguien, a menos que le hablen primero. ¿Deberíamos buscar un tipo de ayuda para ella?
Debido a que todos sufren diferente, no existen reglas fijas que separen la aflicción normal de la anormal. Y el sentimiento de luto puede persistir por un largo tiempo, aún en las personas que han vuelto a todas o la mayoría de sus rutinas diarias. No obstante, el dolor del luto puede volverse obsesivo. Esto puede ser el caso de su madre; el comportamiento que usted describe suena a un "efecto de desolación". La gente que muestra uno o más de los siguientes comportamientos característicos, deberá ser persuadida a buscar ayuda profesional:
- Alucinaciones visuales o auditivas
- Depresión severa; hablar sobre suicidio
- Efecto de desolación; cuando nada importa más que recordar, soñar, y rendirse totalmente al trauma
- Reacciones muy intensificadas por un periodo de tiempo extendido
- Ausencia total de cualquier reacción
- Sentirse muy limitado emocionalmente para llevar a cabo las actividades diarias, después de un mes
Recientemente perdimos a nuestra abuela, pero no creo que el resto de mi familia se esté doliendo como yo. Realmente estoy muy molesta con ellos. ¿Por qué no pueden honorar su memoria?
Muchos factores influyen en cómo nos dolemos, por cuánto tiempo, y con qué intensidad. Los miembros de una familia no se dolerán de la misma forma sólo porque están relacionados por parentesco. Hay muchos factores que determinan cómo nos dolemos:
- Experiencias de la vida
- Personalidad y forma de sobrellevar las cosas
- Sistema de apoyo y preparación para la muerte
- Relación con la persona que se ha ido
Además, algunas personas se duelen más abiertamente que otras. Así que no asuma que al resto de su familia ya no le importa; todos están sobrellevando a su manera, tal como usted, una difícil pérdida.
Nuestro hijo murió en un accidente automovilístico hace un mes. Ha sido muy difícil para todos nosotros. Pero realmente estamos muy preocupados por su hermana más chica. Ella no deja de preguntar cuándo regresará, sin importar cuántas veces tratemos de explicarle por qué él no puede regresar. Recientemente, ella ha estado llevando a todos lados una sábana y se chupa su dedo pulgar, cosas que dejó de hacer hace dos años. ¿Deberíamos obtener asesoramiento para ella?
Los niños pequeños usualmente tienen un entendimiento incompleto de la muerte, y no se lamentan de la misma forma que los adultos. Los niños a veces temen que algo que hicieron trajo la muerte de alguien cercano, como un hermano. Si ella ha dicho cualquier cosa sobre esto, no ignore sus preocupaciones; hable con ella al respecto. Usted puede incluso decir que a veces teme que, de alguna manera, usted puede ser culpable también. Pero ultimadamente, usted se da cuenta que la muerte es algo que no podemos controlar o dirigir.
Los niños a veces empiezan a comportarse como bebés cuando alguien que quieren muere. Es probablemente una forma de buscar más comodidad y seguridad en un momento en que ellos y sus familias se duelen.
Su hija probablemente continuará haciendo preguntas y hablando sobre la muerte de su hermano aún por más tiempo. Esté abierto a lo que ella tenga que decir, y hable honestamente sobre lo que usted siente. Hágale saber que usted entiende su tristeza y sus miedos. Sobretodo, continúe mostrando su amor por ella. Asegúrese que ella entienda que a usted también le duele, y que juntas pueden empezar a curarse.
Fue difícil para mí y mis padres decidir tener o no un funeral para mi hermana. Yo estaba en contra de eso; no creo en lamentarse públicamente. ¿Por qué la gente quiere tener funerales?
Mucha gente ve los funerales como una parte importante de reconocer y aceptar la muerte de un ser querido. Los rituales del luto parecen proveer consuelo, y la presencia de amigos y de la familia extendida puede a veces darle fuerzas a aquellos que todavía se duelen mucho. Algunas personas prefieren no dolerse en público, y eso es totalmente aceptable, también. Pero quizá sea bueno que usted satisfaga los deseos de sus padres en este caso, ya que la pérdida de una hija es un tipo de pérdida especialmente traumática.
Sé que es importante ir a los funerales para mostrar nuestro apoyo a los dolidos y honor a los muertos. Pero siempre me siento tan incómodo que no sé qué decir. ¿Hay un tipo de fórmula que pueda usar?
Cuando alguien que usted quiere está de luto, a menudo es difícil saber qué hacer o decir. Pero simplemente con estar ahí para dar apoyo, usted puede hacer una diferencia, especialmente si usted escucha cuidadosamente, reconoce la pérdida y responde auténticamente. No se preocupe por lo que "debe" decir. Incluso si usted sólo dice algo como "No sé qué decir en este momento, pero quiero que sepas que pienso en ti a menudo y me importas," puede ser un buen consuelo.
Usted puede hablar sobre los difuntos, diciendo qué tanto le gustaba oírla a ella hablar de su pasión por los caballos de carreras, o qué tanto significó él cuando usted se hallaba en proceso de crecimiento. Alguien en luto puede encontrar mucho consuelo al saber qué tanto un padre o esposo(a) significó para otros.
Recursos
Sitios web
En www.growthhouse.org encontrará ligas a sitios web, artículos y listas de libros sobre enfermedades terminales y aflicción.
Grupos de apoyo en línea, homenajes y recursos pueden ser encontrados en: www.griefnet.org
Viudos y viudas pueden encontrar información sobre la aflicción y el luto en: www.widownet.org
Los Amigos Compadecidos (The Compassionate Friends) proveen apoyo para padres y parientes; visite: compassionatefriends.org
Libros
Rando, Therese A., How to Go on Living When Someone You Love Dies. Bantam, 1991.
Fitzgerald, Helen, y Elizabeth Kubler-Ross, The Grieving Child: A Parent's Guide. Simon & Schuster, 1992.
Kubler-Ross, Elizabeth, On Death and Dying: What the Dying Have to Teach Doctors, Nurses, Clergy and Their Own Families. Simon & Schuster, 1997.
Davis, Deborah L., Ph.D., Empty Cradle, Broken Heart. Fulcrum Publishing, 1996.
Friedman, Rochelle, y Bonnie Gradstein, Surviving Pregnancy Loss: a Complete Sourcebook for Women and Their Families. Citadel Press, 1996.
Kluger-Bell, Kim, Unspeakable Losses: Understanding the Experience of Pregnancy Loss, Miscarriage and Abortion. W.W. Norton, 1998.
Sheehy, Gail, Passages: Predictable Crises of Adult Life. Bantam, 1977.
Akner, Lois y Catherine Whitney, How to Survive the Loss of a Parent: A Guide for Adults. Quill, 1994.
Fitzgerald, Helen, The Mourning Handbook: The Most Comprehensive Resource Offering Practical and Compassionate Advice on Coping With All Aspects of Death and Dying. Fireside, 1995.
If you have any questions about your services, please call Magellan at (800) 564-5465, TTY (800) 424-9831. If you are in crisis, call the Maricopa Crisis Line at (800) 631-1314, TTY (800) 327-9254. For emergencies, please always dial 911.
This page last updated: Monday, June 22, 2009.
