Violencia en la Escuela
Fundamentos
Después de que usted manda a su niño(a) a la escuela por la mañana, usted espera que él o ella regrese a casa a salvo, por la tarde. Sin embargo, cuando ve noticias sobre un tiroteo u otro tipo de violencia en la escuela, su confianza se estremece.
Ya que nadie puede predecir tales tragedias, hay pasos que usted y su hijo pueden tomar para protegerse de la violencia en la escuela.
Primero, es importante conocer los hechos. A pesar de tiroteos recientes, el índice del crimen dentro de las escuelas declinó durante los 1990s. En el año escolar 1996-97, sólo una de 10 escuelas públicas en los EUA reportó por lo menos un crimen violento serio, de acuerdo al Departamento de Educación de los EUA. Y la mayoría de los incidentes de violencia en las escuelas no involucran armas.
Pero las cifras también generan cierta preocupación. La frecuencia de los crímenes violentos en las escuelas -acoso, violación, robo y homicidio- se ha elevado un poco. Igual con el número de homicidios múltiples. Las imágenes de la violencia en la escuela son duras e inquietantes, y se está creando miedo entre los estudiantes, profesores y padres de familia.
Trate de no agobiar a sus hijos con su preocupaciones sobre la seguridad, pero déles las herramientas y el conocimiento para que puedan prevenir la violencia, incluyendo:
- Reportar a los padres, personal docente o policía, cualquier actividad sospechosa o amenazas
- Aprender a aclarar argumentos con palabras, no con puños o armas
- Mantenerse alejados de los estudiantes con tendencias violentas, así como aquellos que consumen drogas o alcohol
- Hablar con sus padres sobre las preocupaciones o miedos de la violencia en la escuela
Como padre, usted también puede volverse activo en la vida escolar y comunitaria de su hijo. Conocer a los compañeros de clase y profesores, puede ayudarle a entender sus necesidades y preocupaciones de seguridad. Además, averigüe cómo la escuela se protege contra la violencia. Si usted no cree que los educadores están haciendo lo suficiente, llame a la asociación local de padres y profesores (PTA) y pregunte si usted puede participar en cualquier esfuerzo de prevención de la violencia.
Consejos clave
Consejo clave 1
Hable con su hijo frecuentemente sobre qué es lo que está pasando en la escuela. Sepa quiénes son sus amigos y cuáles son sus influencias. Si alguien le está molestando, dígale cómo responder con palabras, no con violencia. Asegúrese que sepa a quién recurrir para pedir ayuda en la escuela. Y, sobre todo, escuche con cuidado todas sus preocupaciones y miedos.
Consejo clave 2
Enséñele a su hijo a estar alerta de los estudiantes y situaciones que puedan volverse peligrosas. Eso incluye tomarse las amenazas seriamente, estar pendiente de cualquier extraño en los patios e instalaciones de la escuela, y reportar cualquier arma. Asegúrese que el niño sepa en dónde reportar estos problemas y cómo obtener ayuda en caso de verse ante una situación potencialmente violenta.
Asegúrese que su niño tenga una ruta segura de ida y regreso de la escuela, y que sea acompañado por amigos de confianza. Asegúrese que su niño sepa de lugares seguros a lo largo de esas rutas, a los que pueda ir en caso de necesitar ayuda. Más violencia sucede, de hecho, justo fuera de los patios de las escuelas, después de las clases, que dentro del edificio durante las horas escolares.
Consejo clave 3
Muestre un ejemplo de manejo del enojo al:
- Desalentar los golpes y otro tipo de violencia para resolver conflictos entre hermanos.
- Resolver sus propios conflictos de maneras no violentas y constructivas. Los argumentos hostiles y agresivos (especialmente entre padres) asustan a los niños y les dan un mal ejemplo.
Consejo clave 4
Limite la exposición de su hijo a la violencia y las armas. Vigile la exposición de su niño a las películas y video juegos violentos. Asegúrese que los niños entiendan qué es el entretenimiento y qué es lo real, y asegúrese que no estén imitando ningún comportamiento violento que hayan visto. Además, supervise su uso de la Internet para asegurarse que no estén logrando acceso a contenido violento que usted encuentre inapropiado. Y finalmente, asegúrese que cualquier arma o pistola que usted posea esté guardada, lejos del alcance de niños curiosos. Enfatice que las armas están fuera de los límites, y que la gente jamás debería usarlas para aclarar argumentos.
Información específica
"¿Está usted masticando chicle, señorita?"
Acéptelo; las escuelas han cambiado. El abusador de la escuela que usted recuerda, la pelea detrás del gimnasio, el momento en el que alguien puso goma de mascar en su asiento, no son nada comparados con los incidentes que ocurren en las escuelas ahora.
Con las épocas cambiantes viene una necesidad de cambiar actitudes con respecto a cómo funcionan las cosas, y cómo deberíamos informar a nuestros hijos. Aunque su padre pudo haberle insistido que afrontara a un abusador, había pocas posibilidades de que ese abusador lo buscara a usted después de clases con una Uzi cargada y una caja de municiones bajo su saco. Actualmente, usted no puede arriesgarse a darle a su hijo el mismo consejo. No obstante, esto no significa que usted deba ver la escuela de su hijo como una zona de guerra. Pasos prudentes por parte suya le ayudarán a asegurarse que la experiencia escolar de su hijo es disfrutable y segura.
Lo que esto realmente significa es que tanto usted como su hijo necesitan entender los asuntos de seguridad en la escuela, y practicar reacciones a situaciones que podrían resultar peligrosas. Hable a diario sobre lo que está pasando en la escuela. Asegúrese que su hijo sepa que las amenazas deben ser tomadas con seriedad, y que las armas o la violencia deben ser reportadas de inmediato. Los profesores y administradores se hayan en una posición única para imponer consecuencias consistentes que harán una diferencia.
Y asegúrese que su hijo sepa cómo tratar con ese problema en los patios de la escuela -el niño abusador. Enséñele qué decir calmadamente, pero de manera firme, cuando otros le insulten, amenacen o le peguen. Sin importar lo que ocurra, el niño o la niña nunca deberá recurrir a los golpes o insultos. Si la burla o el abuso continúan, asegúrese que el infante sepa a quién reportarle el problema. Hable con su profesor o director. Deje que su hijo(a) sepa que usted está haciendo esto porque él o ella tiene el derecho a sentirse seguro(a) y a gusto en la escuela.
La Escuela del Distrito Cherry Creek en Englewood, Colorado, creó un programa a prueba de niños abusadores que vale la pena probar. Le aconseja a las víctimas usar las estrategias que forman el acrónimo AHHEHO:
A uxilio. Búsquelo.
Hacerse respetar. "Deja de burlarte de mí. Es
cruel e injusto."
Humor. "Sé que es una camiseta fea. La tía
Cristina tiene mal gusto o una mala racha."
Evasión. Váyase.
Hablar con uno mismo. "Sé que realmente no soy
fea(o)."
Orgullo. "Tienes razón; soy un nativo americano.
¿Quieres saber lo que la cultura Lakota realmente significa?"
Hable con su niño sobre la presión entre compañeros. Explíquele que los niños que tratan de presionarlo para que haga cosas que le hacen sentirse incómodo, no son realmente sus amigos, porque los amigos verdaderos aceptarán sus decisiones. Y aliéntelo a buscar compañeros de clase que puedan tener una mejor influencia en él. Anímelo a realizar actividades con esos niños y dígale la importancia de evitar a los que son problemáticos. Es mucho más fácil para él afrontar la violencia si no se encuentra sólo. Además, anímelo a participar en actividades extra-curriculares. Hacer más cosas en la escuela, además de sólo tomar la clases ordinarias, le ayudará al niño a inculcarse orgullo escolar, y así podrá volverse más alerta de las influencias negativas en la escuela, tales como la violencia.
Y, finalmente, sea un participante activo en la escuela de su niño. Forme parte de la PTA y asista a eventos escolares y conferencias de padres de familia y profesores. Al verlo en la escuela, su hijo y sus profesores sabrán que a usted le importa lo que pasa ahí. Si los administradores no están haciendo lo suficiente para procurar un ambiente escolar seguro, trabaje con su PTA y con la junta de la escuela para lograr cambios.
Preguntas frecuentes
Mi hijo de 11 años se junta con otros chicos de quienes se sospecha que causan vandalismo en la propiedad. Hasta donde yo sé, no han lastimado a nadie, pero me preocupa.
Hacer actos de vandalismo a la propiedad es una forma de violencia, y puede seguirle violencia más seria. Quizá su hijo no sea propenso a la violencia, pero puede sentir presión de los compañeros para actuar en formas violentas. Él todavía es muy joven como para que usted le ponga límites firmes con respecto a sus amistades y lo que usted considera un comportamiento aceptable. Ponga límites y haga que sean respetados.
Mi hija adolescente me dijo que varias chicas de la escuela se burlan de ella todos los días. En dos ocasiones le han amenazado con violencia, y ella está asustada. ¿Qué puedo hacer yo?
Es comprensible que su hija esté asustada, y es importante que usted haga todo lo que pueda para apoyarla. Primero, contacte a los administradores de su escuela para hacerlos conscientes del problema. Pregúnteles qué harán específicamente para proteger a su hija. En segundo lugar, enséñele a su hija maneras de evitar a estas niñas, a hablarles con firmeza sin hacerlas enojar, y a buscar ayuda de ser necesario.
Mi hijo de 14 años tiene un amigo que no ha hecho nada violento que yo sepa, pero actúa de forma extraña y temo que pueda volverse violento. ¿Debo decírselo a alguien?
Los signos de alerta de los adolescentes propensos al comportamiento violento -según la Asociación Americana de Psicología y la Academia Americana de Pediatras- incluyen:
- Mal desempeño en la escuela
- Expresiones frecuentes de sentimientos sobre que la vida es injusta
- Falta de respeto a los sentimientos y derechos de otras personas
- Maltrato a la gente
- Falta de respeto a las figuras de autoridad
- Uso de alcohol o drogas
Algunos de estos también pueden ser síntomas de otros problemas, así que no etiquete al amigo de su hijo injustamente. Si el amigo de su hijo muestra algunos de estos comportamientos, su mejor respuesta es mencionar su preocupación a un consejero o administrador de la escuela.
Recursos
Se puede obtener tratamiento, información y apoyo de:
- Psicólogos
- Pediatras
- Profesionales de la salud mental
- Consejeros de la escuela
Libros
Lantieri, Linda y Janet Patti, Waging Peace in Our Schools. Beacon Press, 1998.
Lichter, Daphne, How to Protect Our Children in School: A Step-by-step Guide for Busy Parents and Professionals. New Millennium Press, 1999.
If you have any questions about your services, please call Magellan at (800) 564-5465, TTY (800) 424-9831. If you are in crisis, call the Maricopa Crisis Line at (800) 631-1314, TTY (800) 327-9254. For emergencies, please always dial 911.
This page last updated: Wednesday, June 24, 2009.
