Trastornos de Ansiedad
La ansiedad es una emoción que puede enseñarnos la respuesta correcta a una situación. Por ejemplo, le puede dar fuerza para agregar los toques finales que transforman un buen ensayo, pintura, o documento importante del trabajo, en uno excelente. Sin embargo, si usted tiene un trastorno de ansiedad, la ansiedad en exageración puede detenerle de repente y afectar su vida. Al igual que muchas otras enfermedades, los trastornos de ansiedad frecuentemente se relacionan con causas biológicas y con frecuencia se heredan. Estos trastornos se pueden tratar con varios métodos.
Los trastornos de ansiedad abarcan desde sentimientos de malestar hasta ataques de terror. Esta hoja de información describe brevemente el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico, las fobias y el trastorno de estrés postraumático. Su única intención es ser el punto de partida para entender los trastornos de ansiedad.. Esta hoja de información no es muy grande, ni incluye la variedad completa de síntomas y tratamientos. Tenga en cuenta que nuevas investigaciones pueden producir cambios rápidos y grandes en nuestro entendimiento de los trastornos mentales y las maneras de tratarlos.
Si piensa que usted o un ser querido tiene un desorden de ansiedad, busque ayuda profesional adecuada u otra forma de apoyo.
Trastorno de ansiedad generalizada
La mayoría de las personas experimentan ansiedad - ese nudo en el estómago por la acumulación de cuentas por pagar o justo antes de una entrevista de trabajo - en algún momento de sus vidas. Es normal ponerse nervioso en tales situaciones. Sin embargo, si una persona no puede sacudirse las preocupaciones injustificadas, o los sentimientos son irritantes hasta el punto de evitar las actividades diarias, probablemente tenga un trastorno de ansiedad.
Síntomas: La preocupación, la tensión y la irritabilidad crónicas y exageradas, que parezcan no tener causa o que sean más intensas de lo que la situación se merece. Las señales físicas, tales como intranquilidad, problemas para dormirse, problemas para permanecer dormido, dolores de cabeza, temblores, tics, tensión muscular o sudoración, frecuentemente acompañan a estos síntomas psicológicos.
Diagnóstico formal: Cuando alguien pasa al menos seis meses excesivamente preocupado por los problemas cotidianos. Sin embargo, podrían existir por periodos de tiempo más breves los síntomas inhabilitantes o problemáticos que justifican el tratamiento.
Tratamiento: La ansiedad está entre los trastornos mentales más comunes y que mejor responden al tratamiento. Los tratamientos efectivos incluyen terapia cognitivo-conductual, técnicas de relajación y biofeedback, para controlar la tensión muscular. En algunos casos también puede ser necesario usar medicamentos, más comúnmente las drogas anti-ansiedad, tales como la benzodiacepina y sus derivados. Algunos medicamentos anti-ansiedad que se recetan comúnmente son el diazepán, el alprazolam, y el lorazepam. El medicamento anti-ansiedad buspirone, que no tiene benzodiacepina, puede ser útil para algunos individuos.
Trastorno de pánico
Las personas con trastorno de pánico experimentan mucho terror que hace que sus nudillos se vuelvan blancos y que su corazón lata aceleradamente. Ya que ellos no pueden saber cuándo sufrirán un ataque de pánico, muchas personas viven con la preocupación persistente de que otro ataque podría vencerlos en cualquier momento.
La mayoría de los ataques de pánico duran solamente unos minutos, pero ocasionalmente se prolongan por diez minutos y, en raras ocasiones, se ha sabido que duran hasta una hora. Pueden ocurrir en cualquier momento, aún durante el sueño. La buena noticia es que el tratamiento apropiado ayuda del 70 al 90% de las personas con trastorno de pánico, por lo general en seis a ocho semanas.
Síntomas: Corazón acelerado, dolores en el pecho, vértigo o mareo, náusea, falta de aliento, temblores, ahogamiento, temor a morir, sudoración, sensaciones de irrealidad, adormecimiento u hormigueo, bochornos o escalofríos, y el sentimiento de que se está perdiendo el control o que se está volviendo loco.
Diagnóstico formal: Ya sea cuatro ataques en cuatro semanas, o bien uno o más ataques seguidos por al menos un mes de miedo persistente a tener otro ataque. Se desarrollaron mínimo cuatro de los síntomas arriba mencionados durante al menos uno de los ataques.
Tratamiento: La terapia cognitivo-conductual y los medicamentos como los fármacos anti-ansiedad de alta potencia como el alprazolam. Varias clases de antidepresivos (tales como la paroxetina, uno de los nuevos inhibidores selectivos de la reabsorción de serotonina) y los más antiguos tricíclicos y los inhibidotes de monoamino oxidasa (inhibidores MAO) se consideran "estándares importantes" para el tratamiento del trastorno de pánico. Algunas veces una combinación de terapia y medicamento es el enfoque más efectivo para ayudar a las personas a manejar sus síntomas.
Fobias
La mayoría de nosotros nos mantenemos alejados de ciertas cosas - por ejemplo, insectos que pican o situaciones peligrosas. Sin embargo, las fobias son miedos irracionales que llevan a las personas a evitar por completo cosas específicas o situaciones que detonan la ansiedad intensa.
Síntomas: Las fobias ocurren de varias maneras. La fobia específica es un miedo infundado a un objeto o situación en particular - como tener miedo a los perros, pero adorar el montar a caballo, o evitar el conducir en la carretera, pero ser capaz de conducir en las calles de la ciudad o del campo. Un número prácticamente ilimitado de objetos o situaciones - tales como el temor a volar, a las alturas o a las arañas - pueden ser el blanco de una fobia específica. La agorafobia es el miedo a estar en cualquier situación que pudiera detonar un ataque de pánico y de la cual sería difícil escapar. Muchas personas que tienen agorafobia no salen de sus casas. Otras personas evitan los espacios abiertos, hacer filas o estar en una multitud. Muchos de los síntomas físicos que acompañan a los ataques de pánico - tales como la sudoración, el corazón acelerado y los temblores - también ocurren con las fobias. La fobia social es el temor a sentirse extremadamente avergonzado(a) enfrente de otras personas. La fobia social más común es el temor a hablar en público.
Diagnóstico formal: La persona experimenta ansiedad extrema al exponerse al objeto o situación, reconoce que su estado es excesivo o irracional, y encuentra que las rutinas normales, las actividades sociales o las relaciones se afectan significativamente como resultado de estos miedos.
Tratamiento: La terapia cognitivo-conductual es la mejor manera para ayudar a la gente a superar la mayoría de los trastornos por fobia. Los objetivos de esta terapia son hacer que la persona ya no sienta temor en ciertas situaciones, o enseñar a la persona a reconocer, relejarse y lidiar con los pensamientos y sentimientos ansiosos. Los medicamentos, tales como los agentes ansiolíticos y los antidepresivos, también pueden ayudar a aliviar los síntomas. Algunas veces la terapia y el medicamento se combinan en el tratamiento de las fobias.
Trastorno de estrés postraumático
En el pasado, se pensaba que el trastorno de estrés postraumático (PTSD) sólo afectaba a los veteranos de guerra con experiencias de combate muy graves. Los investigadores ahora saben que cualquiera, incluso los niños pueden desarrollar PTSD si han experimentado, atestiguado o participado en un acontecimiento traumático en especial si estuvo en peligro su vida. El PTSD puede resultar de experiencias aterradoras como una violación, un secuestro, desastres naturales, guerra o accidentes serios como accidentes aéreos. El daño psicológico que estos incidentes causan interfiere en la habilidad de la persona para mantener un trabajo o desarrollar relaciones intimas con otros.
Síntomas: Los síntomas del PTSD abarcan desde revivir constantemente el evento hasta el entumecimiento emocional generalizado. La ansiedad persistente, el miedo exagerado, la dificultad para concentrarse, las pesadillas y el insomnio son comunes. Además, las personas con PTSD por lo general evitan situaciones que les recuerdan el evento traumático, porque provocan una intensa angustia o incluso ataques de pánico. Una víctima de violación con PTSD, por ejemplo, podría evitar todo contacto con los hombres y rehusarse a salir sola por la noche. Muchas personas con PTSD también desarrollan depresión y podrían, en ocasiones, abusar del alcohol o de otras drogas a modo de "auto-medicación" para aliviar su dolor emocional y para olvidar el trauma.
Diagnóstico formal: Aunque los síntomas del PTSD podrían ser una respuesta inicial apropiada para un evento traumático, son considerados como parte de un trastorno cuando persisten por más de tres meses.
Tratamiento: La psicoterapia puede ayudar a las personas que tienen PTSD a recuperar una sensación de control sobre sus vidas. Muchas personas que tienen este trastorno necesitan confrontar lo que les ha sucedido y, al repetir esta confrontación, aprender a aceptar el trauma como parte de su pasado. También necesitan terapia cognitivo-conductual para cambiar los patrones de comportamiento y los pensamientos dolorosos y molestos, y aprender técnicas de relajación. Otro enfoque de la psicoterapia es ayudar a las personas que tienen PTSD a resolver cualquier conflicto que pudiera haber ocurrido como resultado de la diferencia entre sus valores personales y la manera en que los comportamientos y las experiencias durante el evento traumático los afectó. El apoyo de familiares y amigos puede ayudar a acelerar la recuperación y la sanación. Los medicamentos, tales como los antidepresivos y los agentes anti-ansiedad para reducir la ansiedad, pueden aliviar los síntomas de la depresión y de los problemas para dormir. El tratamiento para el PTSD con frecuencia incluye tanto la psicoterapia como la medicación.
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This page last updated: Monday, June 22, 2009.
